Rápidas, a medida y listas para posicionar.
Nada de plantillas genéricas: tu web, tu marca, tu forma de vender.
Código limpio y ligero para que cargue en un parpadeo.
Estructura optimizada para Google y para los buscadores de IA.
Chatbots, presupuestadores y asistentes integrados en tu web.
Nosotros diseñamos y decidimos; la IA escribe el código limpio y lo publica optimizado para SEO.
Una web bonita que no vende no sirve de nada. Diseñamos cada página con un objetivo claro —que el visitante haga algo— y medimos si funciona para mejorarlo.
Además la construimos sobre tecnología moderna y le integramos IA: desde un chatbot que atiende 24/7 hasta widgets que calculan presupuestos o responden dudas al instante.
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Entendemos tu negocio y definimos qué tiene que conseguir tu web.
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Creamos, te enseñamos y ajustamos hasta que quede perfecta.
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Publicamos, medimos y optimizamos mes a mes.
El diseño es la parte visible, pero lo que hace que una web funcione está antes y después: decidir qué páginas hacen falta, que carguen rápido en un móvil y que el visitante sepa en tres segundos qué hacer.
Una web no es un folleto: es la única parte de tu negocio que trabaja las 24 horas. Se diseña como se diseña una tienda, pensando en por dónde entra y cómo se mueve el cliente.
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Lo primero es decidir el mapa: qué páginas necesitas, qué responde cada una y qué quieres que haga el visitante en cada punto. Una web de servicios que vende suele tener una página por servicio y una por zona relevante, no una sola página “Servicios” con seis párrafos.
Este paso es el que más influye en el SEO posterior, y se hace en una reunión y un documento, sin coste de desarrollo.
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Diseñamos sobre tu marca y con tus textos, no con relleno de plantilla. Si no tienes contenido, lo escribimos nosotros a partir de una entrevista contigo: es la única forma de que la web cuente lo que de verdad te diferencia y no lo mismo que las otras cuatro de tu sector.
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Optimizamos imágenes, caché y código para que la web cargue rápido en un móvil con datos, que es como la ve la mayoría de tus clientes. Medimos con las métricas de Google (Core Web Vitals) antes de entregar, y no damos por buena una web que solo va rápida en el ordenador de la oficina.
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De serie: títulos y descripciones trabajados, enlazado interno, datos estructurados, sitemap, y la estructura de contenido que necesitan tanto los buscadores como los asistentes de IA para citarte. No es un extra que se vende aparte, es parte de hacerla bien.
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Publicamos, te enseñamos a editar textos e imágenes en una sesión grabada y te entregamos accesos y copias. Desde ahí puedes llevarla tú o dejarnos el mantenimiento (actualizaciones, copias de seguridad, cambios y seguridad) con cuota mensual y sin permanencia.
Tres formatos según el tamaño del proyecto, para que tengas una referencia antes de pedirnos presupuesto:
500 €
Web de 5 páginas
1.000 €
Las 5 páginas más blog con artículos y las páginas adicionales que necesites
A medida
Proyectos grandes o con funcionalidades específicas
Importes orientativos sin IVA. Cada proyecto se cierra con presupuesto fijo antes de empezar, el mantenimiento y las mejoras posteriores se presupuestan aparte, y la web, el dominio y el hosting quedan a tu nombre.
Lo que más nos preguntan sobre webs.
Una web corporativa suele estar lista en 3-5 semanas, según el número de páginas y funcionalidades. Te damos un calendario claro desde el principio.
Totalmente. Tú eres el propietario del dominio, el hosting y todo el contenido. Sin ataduras ni sorpresas.
Sí. La entregamos con un gestor sencillo para que cambies textos e imágenes tú mismo, y si prefieres que lo llevemos nosotros, entra en el mantenimiento mensual.
Nosotros, salvo que prefieras escribirlos tú. Hacemos una entrevista de una hora sobre tu negocio —qué vendes, a quién, qué te preguntan siempre, qué te diferencia— y de ahí salen los textos, que después revisas y corriges antes de publicar. Nunca publicamos contenido inventado sobre tu empresa.
Se conserva. Antes de publicar la nueva hacemos un inventario de las URLs que reciben visitas y montamos las redirecciones 301 correspondientes, para no perder el posicionamiento acumulado. Es el error más común en un rediseño y el más fácil de evitar si se planifica antes del cambio.
A tu nombre, siempre. Podemos alojarla en un hosting que te recomendemos o en el que ya tengas; en ambos casos las claves son tuyas. Si algún día decides irte con otra agencia, te llevas la web completa sin depender de nosotros.
Poco, y lo pedimos todo de golpe al principio para no ir interrumpiéndote: logo y colores si los tienes, fotos reales de tu trabajo o de tu local, los datos fiscales y de contacto que deben aparecer, y los accesos al dominio y al hosting. Si no hay material fotográfico decente, lo decimos antes de diseñar: unas fotos propias bien hechas cambian el resultado más que cualquier detalle de diseño, y siempre es mejor eso que rellenar la web con imágenes de banco que se ven en otras cien webs. El resto —textos, estructura y contenidos SEO— sale de la entrevista inicial y lo redactamos nosotros.
Te contamos qué necesita tu proyecto y te pasamos presupuesto sin compromiso.
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