Un comercial que nunca duerme.
Responde al instante, de día y de noche, sin listas de espera.
Convierte visitas en contactos y los pasa a tu equipo.
Conoce tus servicios, precios y forma de trabajar.
Se instala en tu sitio y en tu operativa sin fricción.
Responde al instante, resuelve la duda y capta el contacto. A cualquier hora.
La gente pregunta a cualquier hora, y si no obtiene respuesta al momento, se va a otro. Un chatbot bien hecho atiende esas dudas al instante y guía al visitante hacia lo que buscas: una compra, una llamada, un formulario.
No es un robot que repite lo mismo: lo entrenamos con tu información real para que responda como lo haría tu mejor comercial, y capte los datos de quien está interesado.
01
Cargamos tus servicios, precios y preguntas frecuentes.
02
Lo instalamos en tu web con tu marca y tu tono.
03
Revisamos conversaciones reales y lo afinamos cada mes.
Un chatbot solo aporta si responde con tu información real, sabe cuándo callarse y deja el contacto en manos de una persona. Así lo montamos y así lo mantenemos.
El chatbot no está para parecer moderno: está para que la persona que entra a las once de la noche no se vaya a la web de tu competencia.
01
Antes de configurar nada revisamos tus correos, tus WhatsApp y tus llamadas para sacar las diez preguntas que se repiten: precio, plazo, zona de trabajo, garantía, formas de pago. Un chatbot que resuelve bien esas diez vale más que uno que intenta hablar de todo.
02
Cargamos tus servicios, condiciones y precios de partida, y marcamos los límites: qué puede decir, qué no y con qué palabras. Cuando la pregunta se sale de ahí, ofrece hablar con una persona en lugar de improvisar una respuesta.
Preferimos un “esto te lo confirma mi compañero” a una respuesta inventada que luego tengas que desmentir.
03
El objetivo no es charlar: es que quien está interesado deje nombre y forma de contacto. Pedimos los datos cuando ya se ha resuelto la duda —no en el primer mensaje— y avisamos de cómo se van a tratar, con enlace a la política de privacidad, como exige la normativa.
04
Se instala en la web con tu marca y tu tono, y puede llevarse también a WhatsApp. Los avisos llegan por correo o directamente a tu CRM, de forma que un contacto de las once de la noche esté en la lista de llamadas de la mañana siguiente.
05
Cada mes leemos lo que ha pasado: qué preguntas no supo contestar, en qué punto se van los usuarios, qué respuestas conviene reescribir. Un chatbot sin mantenimiento envejece rápido, porque tus precios y tus servicios cambian y él no se enteraría.
Tres niveles según lo que quieras que sepa hacer, más el mantenimiento de los que llevan IA:
250 €
Preguntas y respuestas fijas, sin IA y sin cuota mensual
500 €
Responde con la IA a partir del contenido de tu web
1.000 €
IA que razona, con tu web y con información de internet
250 €
Mantenimiento de los chatbots con IA, consumo incluido
Importes orientativos sin IVA. El montaje se paga una vez. El chatbot básico no lleva cuota mensual porque no usa IA; los dos que sí la usan tienen un mantenimiento de 250 € al mes que incluye el consumo de la IA y la revisión mensual de las conversaciones para corregir respuestas, precios y avisos.
Lo que más nos preguntan sobre chatbots.
No: lo libera. Se encarga de las preguntas repetitivas y de captar datos fuera de horario, y pasa a una persona los casos que lo requieren. Tu equipo dedica el tiempo a lo importante.
Lo entrenamos con tu información real y lo limitamos a lo que sabe. Cuando no tiene la respuesta, ofrece contacto humano en lugar de improvisar.
En tu web, como el de esta página, y también en canales como WhatsApp. Lo adaptamos a donde estén tus clientes.
Sí, montado como lo montamos: aviso claro de quién trata los datos y para qué, enlace a la política de privacidad antes de pedir el contacto, y conservación solo del tiempo necesario. Los datos van a tus sistemas, no se quedan en un servicio ajeno sin control, y puedes borrar cualquier conversación si te lo piden.
Sí, y es parte del servicio. Tienes acceso al histórico de conversaciones y cada mes revisamos juntos las que se quedaron a medias. De ahí salen las mejoras: respuestas nuevas, precios actualizados y ajustes en cuándo debe pasar la conversación a una persona.
En que responde al instante y sin ocupar a nadie. El botón de WhatsApp funciona si hay alguien detrás con el móvil a mano; el chatbot resuelve las dudas repetidas a cualquier hora y te pasa solo lo que merece una llamada. De hecho suelen convivir: el bot atiende y ofrece WhatsApp cuando la conversación lo pide.
Sí. Cada contacto que capta puede llegar a tu correo, a una hoja compartida o directamente a tu CRM como oportunidad nueva, con el historial de la conversación adjunto para que quien llame sepa de qué se ha hablado. Si además llevamos tu CRM, el aviso se convierte en una tarea con fecha para que nadie se olvide de devolver la llamada. Cuando no hay CRM montado, empezamos por el correo y una hoja de seguimiento: es suficiente para arrancar y siempre se puede migrar después sin perder lo captado.
Te montamos una demo con tu información para que veas cómo atendería a tus clientes.
Empezar →