Una auditoría SEO es el diagnóstico que se hace antes de tocar nada: por qué tu web no aparece, qué la frena y en qué orden conviene arreglarlo. Bien hecha te ahorra meses de trabajo inútil. Mal hecha es un PDF de doscientas páginas generado por una herramienta que nadie va a leer. Esto es lo que debe incluir, cómo distinguir una de otra y de qué depende el precio.
Qué es exactamente
Es una revisión completa de tu web y de su situación en los buscadores, con un objetivo muy concreto: separar lo que te está costando visitas de lo que da igual. No es una lista de errores, es una lista de prioridades.
La diferencia importa porque cualquier herramienta automática te va a escupir cientos de avisos, y la mayoría son irrelevantes para tu negocio. El valor no está en detectarlos: está en saber cuáles mueven la aguja en tu caso y cuáles se pueden ignorar tranquilamente durante dos años.
Los cinco frentes que hay que revisar
1. Que Google pueda entrar y entender la web. Si hay páginas bloqueadas, sin indexar, duplicadas o con etiquetas mal puestas, el resto del trabajo no sirve de nada. Aquí entran el sitemap, el archivo de robots, los códigos de respuesta, las redirecciones y las canónicas.
2. El contenido frente a la búsqueda real. Qué páginas tienes, para qué búsquedas compiten, cuáles se solapan entre ellas —el problema silencioso más común— y qué temas que te interesan no están cubiertos por nada.
3. La experiencia y la velocidad, sobre todo en móvil, que es donde ocurre la mayoría de las visitas. Una web que tarda cinco segundos pierde gente antes de que Google llegue a valorarla.
4. La autoridad y la competencia. Quién está por delante, con qué contenido y con qué respaldo. Sirve para poner expectativas realistas: no es lo mismo pelear por «reformas Valencia» que por «reformas de baño en Alboraya».
5. El negocio local, si tienes clientes de tu zona: la ficha de empresa, las reseñas, la coherencia de tus datos de contacto en todas partes.
Cada vez añadimos un sexto frente: si tu web es citable por las IA. Cada vez más gente pregunta a ChatGPT o a Perplexity en lugar de buscar, y ahí también se puede estar o no estar.
Una auditoría no vale por los problemas que encuentra, sino por el orden en que te dice que los arregles. Si no prioriza, no es una auditoría: es un listado.
Qué te tienen que entregar
Esto es lo que conviene pactar por escrito antes de contratar:
- Un documento que entiendas sin ser técnico, con los hallazgos explicados en lenguaje normal y el impacto de cada uno.
- Un plan de acción priorizado: qué hacer primero, qué después y qué se puede dejar. Con esfuerzo estimado, para que puedas decidir qué asumes tú y qué encargas.
- El detalle técnico aparte, para quien vaya a ejecutarlo. Que exista, pero que no sea el entregable principal.
- Una reunión de explicación. Un informe que se envía por correo y no se comenta acaba en una carpeta. Media hora de conversación vale más que cincuenta páginas.
Señal de alarma: si el entregable es un PDF exportado de una herramienta, con el logo cambiado y sin una sola frase escrita para tu caso, has pagado por algo que podrías haber sacado tú en diez minutos.
De qué depende el precio
Varía mucho, y con motivo. Los factores que de verdad lo mueven:
- El tamaño de la web. No es lo mismo revisar quince páginas que un catálogo de tres mil.
- Si hay histórico que analizar: una web con años de datos, migraciones y penalizaciones pasadas requiere mucho más trabajo que una recién hecha.
- Cuánta competencia hay que estudiar y en cuántas zonas o líneas de negocio compites.
- Si incluye acompañamiento en la ejecución o termina con la entrega del informe.
Un consejo práctico: desconfía tanto de la auditoría de 50 € —que es un informe automático— como de la de varios miles sin un alcance detallado por escrito. Y pregunta siempre si el importe incluye implementar algo o solo diagnosticar, porque es la fuente habitual de malentendidos.
Cuándo tiene sentido hacerla
Hay cuatro momentos en los que se paga sola:
- Antes de rehacer la web. Es el mejor momento y el que casi nadie aprovecha: te evita perder el posicionamiento que ya tenías y te dice qué estructura necesitas.
- Cuando el tráfico cae y no sabes por qué. Puede ser un cambio de Google, algo que se rompió en tu web o competencia nueva; son diagnósticos distintos.
- Antes de contratar SEO mensual, para saber qué vas a comprar y poder juzgar después si te lo están dando.
- Cuando llevas tiempo invirtiendo sin resultados. A veces el problema no es la cantidad de trabajo, es que se está trabajando lo que no toca.
Y cuándo no: si tu web tiene dos meses y cuatro páginas, no necesitas una auditoría. Necesitas contenido.
Las dudas que nos plantean siempre
«¿No puedo hacerla yo con una herramienta gratuita?» Puedes hacer una parte, y de hecho está bien empezar así: Search Console y una herramienta de velocidad te dan mucha información. Lo que no da una herramienta es el criterio para priorizar ni la comparación con tu competencia real.
«¿Cuánto se tarda?» Una web pequeña, unos días; una grande con histórico, semanas. Desconfía de la auditoría entregada en veinticuatro horas: eso es un informe automático con portada.
«¿Y después qué?» Después hay que ejecutar, que es la parte que cuesta. Una auditoría sin ejecución no cambia nada; por eso conviene acordar desde el principio quién implementa cada punto del plan.
«¿Sirve para una tienda online?» Sí, y suele ser donde más se encuentra: fichas duplicadas, filtros que generan miles de urls basura, categorías vacías. En comercio electrónico los problemas técnicos pesan más que en una web de servicios.
«¿Cada cuánto se repite?» Una revisión completa al año es razonable si el sitio se mueve; lo que sí conviene es un seguimiento mensual ligero de indexación y posiciones, que detecta a tiempo lo que una auditoría anual pillaría tarde.
Cómo lo hacemos nosotros
Nuestras auditorías empiezan por los datos reales de tu Search Console —qué búsquedas te traen impresiones y en qué posición estás— y terminan en un plan priorizado con lo que hay que hacer primero. Sin PDF de doscientas páginas y con una reunión para explicarlo.
Puedes ver el detalle del servicio de posicionamiento, y si lo que te preocupa es aparecer en tu ciudad, aquí está el cuadro completo: SEO local, cómo aparecer el primero.